Gestor de Redes Sociales: ¿Ser o no ser? Esa es la #Cuestión

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Muchas veces me han preguntado en qué consiste eso de ser “Community Manager”. La respuesta fácil, ahuyenta madres, abuelas e incluso suegras molestas, sería: “es la persona que se encarga del Twitter y del Facebook de X empresa”. Pero no, hay mucho, mucho más allá de esa aseveración tan simplona.

Novi@s curios@s tal vez podrían preguntar, a lo que un@ debería explicar que ser CM es mucho, mucho más que tener un millón de seguidores en Twitter o 5 mil amigos en Facebook.

Amigos densos tal vez podrían pensar que el CM es aquel que está todo el día en las Redes Sociales, haciendo de cuenta que trabaja.

Grave error. Ser CM, hoy en día, es muchísimo más que todo eso. Ser CM ya es considerada una profesión, por más que en algunos lugares aún esté un tanto bastardeada, y se tenga la idea de que el Community de tal o cual empresa es una persona “heavy user” de Internet, que maneja al menos tres idiomas, que posee dominio de al menos tres Redes Sociales, que sabe diseñar, algo de programación, y, por qué no, cosas relacionadas con SEO y marketing digital. Y que posee al menos tres años de experiencia y tiene menos de 21 años.

Ser Community Manager es un arte. Es la cara visible de una empresa/marca/personalidad/producto en las Redes. Es la navaja suiza. Es el experto en diseñar estrategias comunicacionales online, ya sea de la mano del área de mkt, publicidad, o bien solo, dependiendo el espacio en el que desempeñe su labor.

El CM sabe de Redes Sociales (obviamente), está al tanto de las últimas novedades relacionadas con el maravilloso mundo de la web, conoce apps como ninguno, no tiene miedo en ir siempre un poco más allá, en explorar nuevos caminos, en buscar la forma de llegar al cliente (o potencial cliente)/usuario/audiencia. Sabe moderar, sabe responder acertadamente, sabe cuando callar y cuando hablar. Pero por sobre todas las cosas, sabe escuchar.

Es el que se encarga de realizar todos los informes, métricas mediante, que le presentará a su empleador. Es el que medirá cuán exitosa (o no) es la campaña que está en pleno desarrollo. Es el as en la manga, la carta ganadora que toda empresa necesita, hoy en día, para triunfar en las Redes Sociales. Para expandir sus horizontes comerciales. Para batir a la competencia. Porque no basta con tener presencia. Esa presencia tiene que estar para algo, con un fin: ganar más dinero, ganar prestigio, fidelizar, posicionar, sostener, aumentar, comprometer. Todas palabras que pertenecen al Diccionario Básico del Community Manager.

La creatividad es una de sus fuertes. Su personalidad, su impronta, no pasan jamás desapercibidos. Pueden ser los responsables de un éxito descomunal al lograr la viralización de una foto, un video, un comentario. También pueden ser los causales directos de la baja de las acciones de una empresa por un descuido, un imponderable, un tweet mal programado, una foto fuera de foco.

Más allá de todo esto, el Community Manager es el hoy. No es una “profesión del futuro”, porque, precisamente, el futuro es hoy.

Y capacitarse, conocer, aprender, experimentar, jugar, equivocarse para no volver a cometer los mismos errores, usar cuanta app exista y sea útil es algo fascinante. Siempre lo es. Y si uno es apasionado por todos lo relacionado con Internet y las RRSS, o simplemente tiene curiosidad, realizar algún curso puede satisfacer hasta al paladar más exigente.

Solo es cuestión de animarse y proponérselo. Del resto, se encargarán Twitter, Facebook, Instagram, Pinterest, Tumblr, Google+, Soundcloud, Snapchat, y siguen las firmas…

 

Sebastián Gurvitsch Docente de Gestión de Redes Sociales y Community Manager en el Club de Seminarios.

 

 

 

 

 

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