Cómo hacer ruido, y del bueno.

Por nuestro docente de prensa: Matías Rosa

Desde que somos bebés, hacemos ruido. Incluso antes de conocer nuestras necesidades fisiológicas o de entender siquiera lo que necesitamos, sabemos que para obtener nuestro cometido debemos hacer ruido. El ruido es un llamador en cualquier idioma, en cualquier Sociedad. Como dice el tango, “el que no llora no mama”. Y hacer prensa tiene mucho que ver con eso.

Vivimos en un mundo lleno de ruido, del ruido que sobra. Del ruido que aturde y no deja escuchar. Sólo algunos pocos logran traspasar ese embudo sónico entre afiches, publicidad, programas de TV, videos en internet, momentos radiofónicos y miles de otros estímulos que nos arrinconan todo el tiempo como si fueran bebés reclamando el calor materno. Y son miles de bebés.

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Por eso, sólo algunos pocos logran llamar la atención y capturarla por unos instantes para dejar un mensaje. Hay mucho de picardía, creatividad, ingenio y “ponerse en el lugar del otro” en ese ejercicio ya que es importante seducir (si, seducir) los oídos de los propagadores del mensaje, aquellos que cuentan con una estructura superior a la nuestra para multiplicar, amplificar el contenido que queremos difundir. Y cual doncella encantada, la difusión tiene miles de pretendientes. Vive acosada por promesas increíbles, atractivas propuestas pero también, muchos burdos galanes que sólo intentan imponer sus condiciones. Como diría Mirtha, ¡Así, no!

En “Cómo hacer prensa” no sólo se aprenden tácticas de seducción, sino que exploramos técnicas que permiten hacer ruido del bueno, atravesar aquel embudo, lograr propagar nuestros mensajes y construir nuestra propia audiencia. Aquella que esté interesada en lo que tenemos para contarle.

Contamos con la experiencia de más de una década en las ligas mayores y complementamos nuestras sugerencias con un aporte de autogestión para que conformes tu propia agencia de prensa al terminar los dos meses de cursada.

Algo así como conseguir tu propio biberón para no depender sólo de una madre complaciente para alimentar tus sueños.

¿Te animás a ser tu propio jefe? ¿Estás preparado para ir en busca de una nueva actividad rentada que tal vez te de ingresos extra? ¿Querés conocer atajos para llegar a los medios de comunicación masivos?

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