Barriletes cósmicos

Caso único en el mundo, en la Argentina se enseña a gritar goles. Un seminario anual va por su décima edición. Vienen hasta de Colombia. Ya preparan un Congreso Nacional de Relatores y Comentaristas.

pic relato

De chico, Néstor Centra juraba dos cosas cada domingo mientras seguía las transmisiones radiales de los partidos de Primera División: que las almohadas dobladas al medio eran arcos y que los verdaderos protagonistas del encuentro eran las figuritas repetidas de su álbum. No existían escuelas de relatores. Menos que menos la Play Sation para practicar. “Que los alumnos cuenten una anécdota de cómo se las ingeniaban para relatar y comentar de chicos es lo primero que les pedimos. Cambian las épocas, pero el sentido de la pasión es el mismo”, cuenta Centra, comentarista de ESPN Radio en Rivadavia y docente, junto a su compañero de cabina y relator Eduardo Caimi, del seminario anual de Relato Deportivo de ETER (ver recuadro), que va por su décimo año consecutivo. Un caso único en el mundo, tanto que, durante el Mundial de Alemania 2006, la televisión alemana viajó para ver de qué se trataba eso de enseñar a gritar un gol.

Podría hacer de todo, menos pasar desapercibido el Polaco Caimi. Su voz es potente a sola firma. “El relato es una especie de conclusión donde terminan derivando un montón de caminos alternativos que lo enriquecen: el manejo lingüístico, el conocimiento técnico del juego, el tiempo radial y el bagaje intelectual que trae cada uno desde la lectura y sus búsquedas individuales. Depende en qué lugar estén instalados para saber en qué debemos hacer hincapié”, explica la metodología del seminario que, además, pasea por otros roles de una transmisión como campo de juego y vestuarios, estudios centrales y locución comercial. “Todos llegan con un talento innato, pero intentamos profesionalizar ese hábito, sin que eso implique atentar contra el espíritu rebelde e indomable que llevan”, agrega Centra.

Partidos friccionados, ásperos, presenciaba a diario Leandro Zapponi hace unos años. Es que el relator de la campaña de Excursionistas por AM 610 Radio San Martín solía relatar el paso de la gente por la calle. “El relator es siempre un personaje extravagante”, lo defiende Caimi. “Si bien, antes de participar del taller, tenía un buen ritmo, una buena lectura del juego, también sabía que, por momentos, quería decir todo junto, me embarullaba y no terminaba diciendo nada”, recuerda Zapponi, mientras, dos sillas a su izquierda, Ivana Lanuto, coordinadora de las transmisiones de Radio ETER, se ríe y aprovecha para arrojar un debate a la mesa redonda que completan Martín Perazzo, relator de Torneos y Competencias, Fútbol de Primera y Radio Belgrano, y Marcelo Nusenovich , director de la carrera de Periodismo Deportivo de ETER: ¿qué cambios se reflejan en las transmisiones a partir de que, muchas veces por cuestiones presupuestarias, se relatan partidos desde estudios centrales, televisor mediante?

“Si no lo blanquean, igual te das cuenta, por ejemplo, por cómo se comunican con el vestuario y porque las preguntas son diferentes, no pueden ahondar mucho”, asegura Lanuto. Pero, ¿qué pasa si se corta la transmisión televisiva? ¿Cómo se sigue? “Me pasó en un partido de eliminatorias que Argentina jugó contra Colombia, en Bogotá. En un momento la tenía Córdoba (Oscar, el arquero) y se fue la imagen. Volvió a los 40 segundos y estaba Crespo festejando. Esto tiene que haber sido un error del arquero, pensé y relaté: se equivoca Córdoba en la salida, aprovecha Crespo, gollll. Dicho y hecho, pasó eso”, suelta la anécdota Caimi.

El mismo Polaco explica que muchos de los chicos van con un deseo irrefrenable de describir, de emocionar, de sacar un barrilete cósmico de la galera. Sin embargo, dice que “una transmisión no es sólo gritar el gol de una manera conmovedora, sino que hay que aprender a ser un piloto de tormenta. Si muere el Papa en medio de un partido, como nos pasó con Néstor, queremos que los pibes tengan los recursos necesarios para producir, asimilar, sobrellevar y concluir respecto de esa situación”. Para Nusenovich, los chicos deben informarse siempre más allá de la redonda. “¿Qué pasaría si liberasen a Ingrid Betancourt un domingo de fútbol? Por eso, durante las prácticas, entro en pleno partido al estudio y dejo un cable de último momento”, comenta. Caimi agrega un ejemplo: “El día del accidente de LAPA, los primeros en llegar fueron periodistas deportivos, porque a la hora en que ocurrió estaban al aire todas las tiras deportivas”.

Comprobado está que los relatores son bichos de radio, la prefieren sobre la televisión. ¿En qué difieren los estilos para cada soporte? “Este año estoy relatando en ambos y no es fácil cambiar el chip permanentemente. La televisión te exige algo no muy descriptivo porque la imagen manda y la voz acompaña; y en radio, si no describís mucho, te cambian. En radio tengo ser más rápido, no tengo el monitor para apoyarme, me escribo cosas para los remates de gol…”, explica Perazzo. ¿La nueva moda de la TV de un fútbol que no se, pero se escucha vendría a ser la tercera posición? “Ese relato es mucho más radial que televisivo. De todas maneras, la radio sigue viva: hay 800 mil personas que escuchan fútbol los domingos”, afirma Centra. Ivana sostiene que “la tele es más cercana a los jóvenes. Hay otra cuestión y es que la AM no está en los MP3”.

Perazzo considera que “la TV tiene recursos que le ganan a la radio, porque te ponen los sócalos con todos los resultados y, con un pantallazo, sabés cómo van los partidos”. Para Caimi “se trata de un fenómeno de la Capital. Si vas al interior es otra historia, aún con Internet y la televisión, la AM es una referencia”. Nusenovich asegura que en los diez años que llevan del seminario “cada vez son más los chicos que tienen 20 y quieren se relatar en radio. Es un dato fundamental. Aunque también es cierto que hay muchas más radios que canales de televisión para trabajar”.

Así como hubo chicos que, los días de cursada, venían desde Santa Fe, el esfuerzo no conoce de fronteras. “Ahora se anotó uno que vino de Colombia recomendado por otro chico colombiano que hizo el seminario hace cuatro años para adquirir experiencia y volver a su país”, sorprende Nusenovich, al tiempo que arroja una novedad: la convocatoria al primer Congreso Nacional de Relatores y Comentaristas (info@eter.com.ar). “El objetivo es promover un espacio para que todos los relatores y comentaristas del país tengan la posibilidad de contactarse, formar bolsas de trabajo, hacer cursos de capacitación y perfeccionamiento”, concluye.

 Leonardo Bachanian. De la Redacción de Clarín.com

 

n. De la Redacción de Clarín.com

Deja un comentario